jueves, 17 de enero de 2008

Cocina francesa: Quische Lorraine

Cena de ayer: Quische Lorraine con ensalada
Postre: Tortitas caseras con sírope de arce


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Pues sí, suelo hacer muchas veces Quische Lorraine en casa para cenar o para llevarme al trabajo, porque es un plato delicioso, fácil de hacer y que combina muy bien con una ensalada de acompañamiento, que tanto me gusta a mí.

Antes solía hacer yo misma la masa de hojaldre, pero lo cierto es que las que venden en los supermercados también van muy bien, así que si no tenéis tiempo o ganas de ensuciaros las manos, no dudéis en comprar masa de hojaldre hecha. Ahí os dejo la receta:

Ingredientes:
--> Masa
* Masa de hojaldre

--> Relleno
*4 huevos
* 200 gr. de nata líquida
* 1/2 cebolla troceada
* 150 gr. de beicon troceado
* 100 gr. de jamón cocido troceado
* 150 gr. de queso rallado Gruyère
* 2 cucharadas de mantequilla
* Sal, pimienta negra y nuez moscada

Preparación:
1. Preparar la masa de hojaldre: sobre una superfície enharinada, amasar hasta dar la consistencia y tamaño necesarios para el molde.
2. Cubrir el molde con la masa y pincharla con un tenedor varias veces. Dejar reposar.
3. En una sartén, derretir la mantequilla y freír el beicon.
4. En un cuenco, mezclar los huevos y la nata líquida. Añadir el queso, la cebolla, el jamón cocido y el beicon. Remover bien. Añadir una pizca de sal, pimienta y nuez moscada.
5. Añadir la trabazón a la masa, repartir bien y colocar en el horno precalentado a 180º-200º unos 40-50 minutos o hasta que esté dorada.
6. Dejar reposar unos minutos antes de cortar y servir.

Y, voilà, ya tenemos la cena lista:
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Un beso,
Lau
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Yesterday I cooked French! Yes, I made a Quische Lorraine... soooo good. I love it, especially with a nice side salad. Yummy,

Lost in Translation - Recopilación

Sí, las crónicas "Lost in Translation" de nuestro viaje de 3 semanas por Japón se han acabado... Por si os habéis perdido algún capítulo de las crónicas japonesas, ahí van unos enlaces:

* Lost in Translation I: Llegada a Japón e Hiroshima
* Lost in Translation II: Miyajima y llegada a Beppu
* Lost in Translation III: Beppu
* Lost in Translation IV: Kagoshima
* Lost in Translation V: Okayama, Takamatsu y Toskushima
* Lost in Translation VI: Kioto
* Lost in Translation VII: Osaka y Nara
* Lost in Translation VIII: Kibune y Kioto
* Lost in Translation IX: Kanazawa y llegada a Tokio
* Lost in Translation X: Tokio
* Lost in Translation XI: Kamakura y Tokio
* Lost in Translation XII - Hakone y Tokio
* Lost in Translation XIII - Yokohama
* Lost in Translation XIV - Asakusa, Odaiba y Akihabara
* Lost in Translatiuon XV: Despidiéndonos de Japón

Después de meses y meses contando nuestra experiencia, ¡se acabó!

Ahora nos toca ponernos con las crónicas del viaje a Canadá... ¡no paramos, señores!

Un beso,
Lau

Lost in Translation XV – Despidiéndonos de Japón

Lost in Translation XV – Despidiéndonos de Japón

Viernes 24 de agosto

Último día completo en Japón, que mañana por la mañana (muuuuuy temprano) cogemos el vuelo de vuelta a España, :(((((((

Como estamos ya muy cansados de estas tres espectaculares semanas recorriéndonos el país del sol naciente, y hoy es nuestro último día, decidimos tomárnoslo con calma y dedicar el día a pasear y hacer algunas compritas.

Después de desayunar, decidimos ir a una tienda de todo a 100 yenes que nos ha recomendando un amigo. Allí compramos algunos cacharritos para la cocina y algún regalito para familiares y amigos… Nos encantan las tiendas japonesas de ‘todo a 100’, son una auténtica maravilla: ¡encuentras de todo! Y menos mal que no vivimos allí, porque nos habríamos llevado toda la tienda jejeje.

Después de cargar un poquito, dejamos las cosas en el hotel y salimos en busca de unas fiambreras, lo que en japonés se llama obento-box, para poder llevarnos comida casera al trabajo al más puro estilo japonés, ^_^. Vamos a varios centros comerciales y en Tokyu Hands casi morimos porque… ¡hay rebajas! Reíos de las imágenes de mujeres corriendo para entrar en las rebajas de El Corte Inglés… ¡esto es peor! La gente se empuja, y aunque vayas en pareja, nada importa, y nosotros acabamos casi cada uno en un extremo de la planta, arrastrados por la marea humana. Aquí Luis con un libro de fotografía que le llamó la atención:

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Por suerte, en el centro comercial Takashimaya la cosa está más tranquila y podemos mirar y remirar en busca de nuestras cajas de obento. Finalmente, hay suerte, y ambos encontramos un obento que nos gusta, pero lo bueno está por llegar. Cuando le decimos a la encargada que nos quedamos con esas dos cajas de obento, nos lleva a una zona lateral, donde hay una mesa y unas sillas, y nos invita a sentarnos. Ahí sentaditos, pagamos tranquilamente y esperamos a que la mujer vaya a envolver las cajas… ¡qué pijerío! :))))))

Comemos un buen tonkatsu (carne empanada con arrocito y salsita) y volvemos al hotel a dejar todas las bolsas que hemos ido acumulando a lo largo del día (y es que entre centro comercial y centro comercial pasamos por callejones llenos de tiendecitas, jejejeje) y descansamos un rato antes de coger la línea Yamanote en dirección a Shibuya donde hemos quedado con un buen amigo que ahora vive y estudia en Tokio: Alberto.

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Cerca de la famosa estatua del perro Hachiko quedamos con Alberto para dar una vuelta por Shibuya (apenas hay gente alrededor de la estatua: es el punto más popular para quedar en una de las zonas más populares para salir de marcha) y acabar tomando algo en una izakaya charlando tranquilamente sobre Japón, sobre la vida de Alberto en Tokio, etc… Una buena manera de despedirnos de Japón.

Han sido tres semanas muy intensas en las que nos hemos recorrido todo el este de Japón, desde Tokio hasta Kagoshima, hemos comido un montón de cosas interesantes, hemos visitado muchos sitios, hemos quedado con muchos amigos… en fin, tres semanas muy bien aprovechadas. Volvemos cansadísimos, sí, pero muy contentos con todo lo que hemos visto y vivido y con una idea muy clara: VOLVEREMOS.

Y nos quedamos con el recuerdo de las fotos frikis que hemos hecho...

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... de las que nunca salieron...

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... de las tonterías que hemos hecho...

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... de la buena comida japonesa que hemos probado...

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... y de la no tan japonesa...

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... y de la comida 'demasiado' japonesa...

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... de todos los templos que hemos visitado...

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... y de todos los amigos con los que hemos compartido una experiencia increíble... ¡gracias a todos!

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Un beso,

Lau y Luis

miércoles, 16 de enero de 2008

Lost in Translation XIV – Asakusa, Odaiba y Akihabara

Lost in Translation XIV – Asakusa, Odaiba y Akihabara

Jueves 23 de agosto

Decidimos dedicar el día de hoy a tres barrios de la ciudad de Tokio: Asakusa, Odaiba y Akihabara, con lo que el día será completito, y eso que no nos cansamos de decirnos a nosotros mismos que estamos hechos polvo...

Nos despertamos con una agradable sorpresa… ¡vemos el monte Fuji desde la ventana de la habitación! Y es que Luis está disfrutando de las vistas, haciendo alguna foto del skyline de Shinjuku, cuando de repente se da cuenta de que el famoso monte Fuji se divisa a lo lejos… eso sí, aparece el tiempo justo para verlo, intentar hacer alguna foto y poco más, porque a los pocos minutos desaparece de nuevo entre la contaminación y humedad del ambiente. Lo hemos visto un momento y desde lejos, pero no deja de ser impresionante. Laura decía "si se sigue viendo, podemos volver a subir al Gobierno Metropolitano y así lo veremos mejor". Pero se mantiene visible tres minutos de reloj, nada más, como si fuera un regalito para nosotros por haber sido majetes :D

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Después de este buen despertar, nos vamos hacia Asakusa, un barrio que por sus restaurantes de aire antiguo, sus templos y sus estrechas calles se considera el alma del antiguo shitamachi (centro histórico). La principal atracción del barrio es el templo Sensô-ji, también llamado Asakusa Kannon-dô por la imagen dorada de Kannon (diosa budista de la misericordia) que conserva en su interior. Cuenta la leyenda que esta imagen fue rescatada milagrosamente del río Sumida por dos pescadores en el año 628, aunque el templo ha sufrido sucesivas reconstrucciones, por lo que no es tan antiguo: el edificio actual data de 1950.

Para llegar al complejo principal del templo, hay que pasar por debajo de Kaminari-mon (puerta del trueno) y cruzarse con los dioses protectores Fujin (dios del viento) y Raijin (dios del trueno) y admirar la increíble y grandiosa lámpara de papel que preside la entrada, que es archiconocida porque ha salido en millones de fotos de turistas :D Aquí tenéis a Luis esquivando los turistas:

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A continuación, hay que pasar una de las calles comerciales más conocidas de Tokio, la Nakamise-dôri, una calle que forma parte del mismo templo y donde uno puede encontrar cualquier cosa: desde recuerdos para turistas a galletas de arroz sembei. A través de esta animada calle comercial, se llega al complejo principal del templo y aunque la imagen dorada de la diosa Kannon no se muestra al público, lo cierto es que la afluencia de fieles es masiva. Una vista general del templo:

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Una vez recorrido todo el templo (y sí, nos hemos lavado las manos y nos hemos ‘ahumado’ con el caldero de incienso), decidimos acercarnos al río Sumida y contratar un crucero por el mismo, no sin antes hacer alguna fotito a uno de los edificios a la orilla del río más curiosos, la sede central de la cervecera Asahi, que los propios japoneses llaman うんこビル, o "edificio mierda", por motivos más que evidentes, y es que la gota de cerveza, por mucho que tenga color dorado, recuerda poderosamente a otra cosa:

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Nosotros entonces, como decimos, contratamos el crucero, y no sabemos muy bien cómo, pero acabamos seleccionando un crucerito en un barco súper-mega-fashion-futurista que nos dejará en Odaiba al final del trayecto. El crucero por el río no puede considerarse “bonito”, como lo sería un crucero por el río Sena en París, sino más bien otra forma de ver Tokio: ver las cabañas de los sin-techo tokiotas a lo largo del río y sobre todo cerca de cada uno de los muchísimos puestes que hay, autopistas elevadas a ambos lados del río, edificios residenciales increíblemente altos, edificios de oficinas de arquitectura vanguardista, etc.

Finalmente llegamos a Odaiba, en la bahía de Tokio, una zona relativamente moderna (y artificial, ya que está ganada al río) que describe perfectamente cómo la ciudad está empezando a sacarle provecho al hecho de estar ubicada junto a un río. Odaiba está repleta de centros comerciales y de ocio, pero merece la pena visitarla para disfrutar de las vistas de uno de los puentes más conocidos del mundo: el Rainbow Bridge. Aquí os dejamos con una foto de nuestro barco súper-futurista y el puente de fondo:

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Además de hacerle fotos al grandioso puente, encontramos otra vista típica de Odaiba que no tiene mucho que ver con Japón: ¡una estatua de la libertad! Sí, sí, como lo leéis. Tokio no es Nueva York, pero también tiene su propia estatua de la libertad, aunque a menor escala... mirad, mirad:

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Después de las fotos de rigor, vamos a Kua Aina, una hamburguesería hawaiana, donde disfrutamos de unas increíbles hamburguesas hawaianas y unas maravillosas vistas de la bahía. Luis se pide una hamburguesa con aguacate, de tamaño grande, como no podría ser de otra forma, mientras que Laura se pide una con piña y... ¿qué podemos decir? ¡Están deliciosas!

Con el estómago lleno y habiendo descansado un poco, nos damos un paseo por la zona de Odaiba. Primero nos remojamos un poco los pies en la 'playa' de Odaiba, donde uno puede ver a pececitos saltando alegramente en el aguam ^_^:

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Vemos el espectacular edificio de la cadena de televisión Fuji TV, obra del conocidísimo arquitecto japonés Tange Kenzo:

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...Y vamos andando hacia Venus Fort, un centro comercial de lo más pijo. Y es que este centro comercial tiene una decoración de la Italia del s. XVIII, con sus atardeceres falsos y sus fuentes y sus estatuas y sus columnas y todo, pero todo techado, claro :D

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También vemos de lejos la noria de la zona de Aqua City, desde la que las parejas disfrutan de buenas vistas de la bahía y finalmente cogemos el monorraíl a Shimbashi.

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Desde ahí nos vamos a uno de los barrios tecnológicos por excelencia: Akihabara. En este barrio, miles y miles de tiendas de electrónica compiten para ofrecer los mejores productos (o los más raros también) a buen precio, aunque en los últimos tiempos nos da la sensación de que ha decaido algo el ambientillo friki, porque aunque sigue habiendo tiendas pequeñitas y curiosas, lo normal ahora es ver grandes cadenas con tiendas inmensas, que le quitan parte del encanto.

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Nosotros no queremos comprar nada, así que damos un paseo por la zona, vemos las distintas tiendas, entramos en la gran Yodobashi-kamera y finalmente nos sentamos a descansar y a tomar un zumito natural… y de vuelta al hotel, ¡que estamos molidos!

Como estamos cansados, decidimos quedarnos por Shinjuku a cenar y finalmente acabamos en un restaurante especializado en sukiyaki situado justo delante de nuestro hotel, en una de las plantas de restaurantes del Takashimaya Times Square... ¡qué bueeeeeeno! El sitio es bastante pijo y sí, la cena al final nos sale algo cara, pero comemos muuuuucho y muuuuy bien... ¡qué buena calidad!

Próximo capítulo: Último día en Japón

Cocina india y postre de inspiración canadiense

Cena de ayer: Pollo al curry con arroz basmati y pan naan casero
Postre: Tortitas con sírope de arce


Como ya comenté el martes, tenemos a nuestra disposición 3 nuevos libros de recetas internacionales, así que aprovechando que ahora tengo más tiempo, he decidido realizar más de una y de dos recetas de cada uno de esos libros.

Ayer por la tarde decidí perderle el miedo a eso de cocinar pan en casa y opté por una receta del libro de cocina india... ¡hice pan naan casero! El proceso para hacer pan naan es largo (aunque no tan largo como para hacer un pan de hogaza, una receta que quiero probar pronto), así que básicamente estuve toda la tarde dedicada a la preparación de este pan indio.

El resultado estaba muy bueno, aunque tengo que practicar un poco más la masa para conseguir que el interior del pan naan sea un poquito más tierno. Por eso, cuando consiga un resultado perfecto ya os pondré la receta. De momento, os dejo con algunas fotos:

Aquí tenéis el pan, listo para hornear (después de amasar, fermentar y amasar de nuevo):

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A media cocción, el pan comienza a coger un buen color:

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Y finalmente, el pan naan recién hecho:

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Y aquí tenéis el plato completo: pollo al curry con arroz basmati y pan naan casero:

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Y una buena comilona no podía quedarse así, por lo que de postre preparé tortitas casera con sírope de arce:

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Y aunque quede mal decirlo, porque yo soy la cocinera... ¡todo delicioso!

Un besote,
Lau
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Been using my free time to cook some new recipes from the books Edu and Neus gave us for Christmas. This time I've cooked an Indian recipe: naan bread! It was quite difficult but the result was awesome. Still need to practice a bit more, but I'm getting there!

Love,
Lau

Lost in Translation XIII – Yokohama

Lost in Translation XIII – Yokohama

Miércoles 22 de agosto

Hoy toca pasar el día en la segunda ciudad más grande de Japón, Yokohama, y cenar en casa de una amiga catalana de la blogosfera, Cris y su marido japonés Toshi.

Cogemos una línea del cercanías tokiota desde Shinjuki y llegamos a Yokohama sin problemas, concretamente a la zona del Minato Mirai 21, un moderno complejo urbano que mira hacia el futuro en todos los sentidos. La salida del metro nos deja en un centro comercial inmenso llamado Queen’s Square Yokohama, desde donde disfrutamos de unas vistas maravillosas de la noria Cosmo Clock, que con sus 105 metros de diámetro es la más grande del mundo.

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Nuestro objetivo es la Landmark Tower, que no es sólo el edificio más alto de Japón, sino que cuenta con el ascensor más rápido del mundo (a 45km/h sube el jodido). Lo cierto es que la torre, desde abajo, impresiona… ¡y mucho! Por lo que, a pesar del precio abusivo de la entrada, decidimos subir al observatorio del piso 69 y de paso ver qué tal este ascensor tan rapidito. ¡Y vaya si es rapidito! Se nos tapan los oídos y todo, jejejee. Aquí una vista de la torre, desde abajo:

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Las vistas desde el observatorio son espectaculares, pues no sólo podemos disfrutar de todo Yokohama, sino también ver cómo ha cambiado en los últimos años la zona del Minato Mirai… ¡es alucinante!

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Después de las fotos pertinentes y del rato de rigor, bajamos de nuevo a tierra firme para dar un paseo por la zona, gracias a lo cual vemos el barco de vela Nippon Maru, atracado en la bahía.

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Lo cierto es que hace un día espléndido, lo que significa calor, muuuuucho calor y mucha humedad. Además, se nota que ésta es nuestra tercera semana en Japón: ¡estamos cansadísimos! Por lo que el paseo por la zona termina cuando vemos una parada de metro, jejejeje, y decidimos ir al famoso Museo del Ramen de Yokohama (Luis es un apasionado del ramen y no quería irse de Yokohama sin haber pasado por allí). Cuando llegamos por la zona, lo cierto es que nos cuesta un poco encontrarlo (sí, estamos un poco empanados y cansados, ^_^ aunque también ayuda la falta de indicaciones, y que la estación de Yokohama de JR está en obras y está todo manga por hombro), pero finalmente lo encontramos... ¡y para dentro!

El Shin-Yokohama Ramen Hakubutsukan es una especie de parque temático dedicado al ramen, que muestra la historia de la cocina y de las casas especializadas en servir ramen e incluye una réplica de un shitamachi (centro histórico) de 1958. Lo mejor de todo son los nueve locales regionales de ramen, donde se pueden probar platos estupendos y regionales. Es genial poder tomarse un ramen específico de, digamos, Kyushu, sin tener que ir expresamente a Kyushu a tomarlo.Mapa de los distintos tipos de ramen de Japón:

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Y Laura firmando la pared:

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La primera planta del museo es una tienda, donde uno puede adquirir todo tipo de productos relacionados con el ramen, además de haber un mapa de Japón explicativo con todos los tipos distintos de ramen. En la planta inferior se encuentra el shitamachi: es como meterse en una película antigua de Japón, como estar en el Japón antiguo.Vista del shitamachi:

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Quizá sea un poco horterilla, cierto, pero nos gusta, jejejejee, así que damos una buena vuelta, viendo todos los recovecos del falso centro histórico y analizando los distintos restaurantes de ramen. Al final, nos decidimos por un restaurante de ramen de Hakata (ya que no pudimos probarlo en su momento, al estar en la ciudad sólo para cambiar de shinkansen, pese a que era una de las opciones que barajábamos cuando volvíamos de Kagashima en dirección a Okayama, pasando por Hakata). Luis disfruta pillándose un ramen grandote (ya dijo que, en este viaje a Japón, iba a pedirse por primera vez el tamaño grande :P) y sigue las indicaciones del personal: coge un ajito y lo prensa directamente en la mesa para darle un sabor todavía más auténtico a este ramen, que sinceramente, está buenísimo, con un caldo de cerdo denso y muy rico. Mirad, mirad:

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Con la barriga llena de ramen, ^_^, decidimos ir a dar un paseo por Chinatown, el barrio chino de Yokohama, que parece ser es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, especialmente por sus restaurantes.

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Nosotros ya hemos comido (¡y muy bien!), así que básicamente damos una vuelta por sus calles y acabamos sentándonos a tomar algo y descansar.

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Decidimos que ya es hora de ir hacia casa de Cris y Toshi, que nos han invitado a cenar. Lo cierto es que no les conocemos en persona, pero leemos el blog de Cris y cuando finalmente nos encontramos en la estación de Gyumioji, es como si fuéramos amigos de toda la vida. Es curioso el mundo de la blogosfera, ¿no os parece? Lo curioso es que Cris, además, reconoce a Luis antes que a Laura, quizás por la estatura :D

Toshi está todavía en el trabajo y Cris está dedicada a una exquisita cena: ¡hay un montón de platos para comer! Tiene todo una pinta impresionante, esta chica es una joya. Nos sentamos, tomamos una cervecita fresquita y unas edamame y charlamos de nuestras vidas. Al rato llega Toshi del curro y charlamos un rato los cuatro en japonés y español, ¡es muy divertido! Aquí tenéis a Laura y Toshi:

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Y de la cena... qué os podemos contar, simplemente: ESPECTACULAR. Mirad qué pinta tenía la mesa:

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Y aquí con Cris, tocando un instrumento musical de Okinawa:

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Comimos increíblemente bien un montón de platos que había preparado Cris (a cuál más bueno) y nos reímos mucho y disfrutamos un montón. Fue una noche genial... y para terminar, Toshi y Cris nos llevan en coche hasta el hotel, con lo que disfrutamos de un paseo nocturno maravilloso en coche: ver tanta lucecita, esos edificios tan altos, esos puentes impresionantes, esas autopistas elevadas... es una maravilla. Pasada la medianoche, llegamos al hotel y nos despedimos de la pareja, dándoles las gracias por una cena y una velada preciosas.


Próximo capítulo: Barrios de Tokio – Asakusa, Odaiba y Akihabara.

martes, 15 de enero de 2008

Comida mexicana: sincronizadas

Este año, los Reyes -de manos del patge Edu y su novia Neus- nos han traído, además de muchas otras cosas, tres libros de recetas de cocina de la editorial Parragon Books: uno de cocina mexicana, otro de cocina india y otro de cocina tailandesa.

Tenemos ganas de hacer varias recetas de cada libro, pero ayer empecé con una receta facilita (pero muy resultona) del libro de cocina mexicana: unas Sincronizadas. ¡Estaban muy muy muy muy buenas!

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Os dejo mi receta (es decir, he añadido variaciones a la receta original del libro, como siempre hago), para que todos podáis probarlo en casa... ¡ya me contaréis!

Ingredientes:
* Aceite para engrasar la sartén
* 2 tortillas de harina de trigo
* Queso rallado (al gusto, que funda bien)
* Jamón cocido cortado en daditos
* Salsa de tomate frito con cebolla pochada

Preparación:
1. En una sartén pequeña, pochamos la cebolla cortada en tiras finas. Una vez pochada, añadimos tomate natural, salpimentamos y dejamos freír hasta que la salsa esté lista. Podemos añadir tabasco o alguna especie picante si nos apetece. Reservamos.
2. Engrasamos una sartén más grande con aceite y colocamos una tortilla de harina de trigo.
3. Retiramos del fuego y encima de la tortilla, añadimos el jamón y el queso rallado al gusto.
4. Cubrimos la otra tortilla con la salsa de tomate frito y cebolla y la colocamos encima de la tortilla que tenemos en la sartén, de manera que el lado del tomate cubra el queso y el jamón.
5. Lo calentamos en la sartén hasta que el queso esté fundido y la tortilla dorada.
6. Como si fuera una tortilla española, giramos para dorar el otro lado.
7. Una vez dorada por ambos lados, retirar y servir caliente.


Probadlo en casa, es fácil, rápido y... ¡delicioso!

Un beso,
Lau

domingo, 13 de enero de 2008

Lost in Traslation XII - Hakone y Tokio

Lost in Translation XII – Hakone y Tokio

Martes 21 de agosto

Hoy es el día planeado para ir a Hakone, una región muy pintoresca cercana a Tokio, desde donde en los días claros se puede divisar el monte Fuji. Nosotros sabemos que no tendremos suerte, pues en verano es casi imposible, pero de todas formas queríamos ir porque nos parecía que merecía la pena, ya que está todo rodeado de montañas, naturaleza, y espectaculares vistas.

Por ello, a las nueve de la mañana cogemos el llamado Romance Car, de la empresa privada de trenes Odakyu, un tren semidirecto que es muy popular en Japón para ir a Hakone y que además sale desde Shinjuku, justo donde estamos alojados. El tren primero nos lleva a un pueblo llamado Gora. Y allí comienza la verdadera excursión, de la que no éramos plenamente conscientes y que básicamente nos amargó el día: comenzamos cogiendo un trenecito de cremallera de juguete, casi, ascendiendo por una montaña, y que iba subiendo haciendo zigzags, con lo que a veces el primer vagón se convertía en el último, y luego volvía a ser el primero. Luego, cogemos un funicular para seguir subiendo y después un teleférico hasta el monte Sôn-san (monte de unos 1.153m de altitud, ahí es nada, ^_^).Aquí tenéis una foto del tren de cremallera:

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Y las vistas desde el teleférico:

Teleférico

Bajamos del teleférico para coger otro teleférico y descender hasta el lago Ashino-ko. Y no, allí no acaba la cosa, porque hay que subir a un barco, que pasamos a llamar 'barco pirata de playmobil' (es decir, para ser en el mundo real es hortera hasta la muerte) y que nos deja en el pueblucho de Moto-Hakone tras un recorrido por el lago y ver mucho monte muy bonito cubierto de árboles y un torii del estilo del de Miyajima, sobre el agua, pero más pequeñito y cutre. Y en cuanto a Moto-Hakone sí, decimos pueblucho, porque son cuatro restaurantes, tres casas y una tienda de regalos, nada más.

Os dejamos con esta impagable foto del barco pirata de Playmobil, ^_^:

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Aquí tenéis a Luis en el barco pirata de Playmobil:

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Y una foto más de las vistas desde el barco al cruzar el lago:

Lago

Con la tontería, se nos ha hecho bastante tarde y ya hay hambre, por lo que decidimos entrar en uno de los restaurantes que hay por la zona, uno de estilo muy sesentero, y tomarnos un delicioso katsukare (carne empanada con curry japonés) con una buena cervecita y comentar el ‘viaje’. La verdad es que la zona es muy bonita, pero no es un buen viaje de un sólo día: Hakone merece pasar un par de días o tres, para poder hacer algo de montañismo, perderse en los baños termales y disfrutar de la naturaleza. Por desgracia, nosotros no tenemos esa oportunidad, así que algo decepcionados cogemos el autobús de vuelta a la estación donde cogemos un tren de vuelta a Tokio. ¡Qué paliza para casi nada!

Al llegar al hotel, llamamos a Cris, una catalana casada con un japonés que vive en Yokohama y a la que vamos a ver al día siguiente, y seguidamente decidimos ir de compras, por lo que nos acercamos a una de las librerías más conocidas de Japón, Kinokuniya, justo enfrente de nuestro hotel en Shinjuku, donde compramos unos cuantos libros. También vamos a una tienda electrónica llamada Big Camera, donde pululamos un rato viendo todo tipo de cámaras, cacharros y gadgets.

Justo cerca, vemos un menú de un izakaya que parece interesante, así que para allá que nos vamos. Hay que subir en ascensor y cuando llegamos, ¡sorpresa! Es un bar muy moderno, pero con un toque tradicional: tenemos que quitarnos los zapatos al entrar pero el bar está hecho completamente de cubículos privados, en los que el menú está en una especie de pantalla-ordenador táctil desde la cual también se pide… ¡qué modernidad! Pero mola, así que miramos y remiramos el menú, aprendemos a pedir nosotros solitos (y eso que todo está en japonés, pero somos unos cracks) y… ¡nos ponemos las botas!Mirad, mirad:

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Y cómo no, después de la opípara cena, y también a través del cacharrito táctil, Luis se pide un cóctel a base de Calpis, su bebida japonesa favorita. Tras la cenita, nos volvemos al hotel, que aunque mucho mucho no hemos visto, ya que todo el tiempo lo hemos pasado en transportes de uno u otro tipo, estamos cansados de tanto trayecto, siempre abarrotadísimo.


Próximo capítulo: Yokohama

Lost in Translation: Noticias

Si decimos 'crónica del viaje a Japón', seguro que os troncháis de la risa, no? Y es que las crónicas de un viaje que hicimos en agosto (¡por todos los kamisamas del mundo... agosto!) se han extendido hasta ahora... y todavía no hemos terminado.

En casa nos reíamos con nuestra falta de tiempo a la hora de colgar actualizaciones de crónicas y decíamos que a ese paso llegabámos a Navidades y todavía estaríamos contando el viaje de verano. Y bueno, ejem, no sólo ha sido así, sino que nos hemos ido de vacaciones otra vez... ¡se nos acumula el trabajo!

Por ello, hemos decidido que esta semana intentaremos colgar los últimos capítulos que nos quedan de la serie japonesa, para poder centrarnos en las crónicas canadienses, que estamos seguros que todos tenéis muchas ganas de leer, ^_^.

Por si os habéis perdido algún capítulo de las crónicas japonesas, ahí van unos enlaces:

* Lost in Translation I: Llegada a Japón e Hiroshima
* Lost in Translation II: Miyajima y llegada a Beppu
* Lost in Translation III: Beppu
* Lost in Translation IV: Kagoshima
* Lost in Translation V: Okayama, Takamatsu y Toskushima
* Lost in Translation VI: Kioto
* Lost in Translation VII: Osaka y Nara
* Lost in Translation VIII: Kibune y Kioto
* Lost in Translation IX: Kanazawa y llegada a Tokio
* Lost in Translation X: Tokio
* Lost in Translation XI: Kamakura y Tokio

Esta semana intentaremos terminar la crónica colgando los siguientes capítulos:

* Lost in Translation XII: Hakone y Tokio
* Lost in Translation XIII: Yokohama
* Lost in Translation XIV: Barrios de Tokio - Asakusa, Odaiba, Akihabara
* Lost in Translation XV: Adiós a Tokio: Shinjuku y Shibuya

Y recordad que tenés unos cuantos álbumes de fotos en mi página web de MyMultiply, en la seccción de photos.

Un beso,
Lau
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We've been real busy and somehow haven't been able to update the blog as much as we wanted, especially as regards the Japan chronicles. Xmas are over, we've started a New Year and we've even enjoyed some other holidays, but we really want to finish the Japan chronicles, so during this week we'll try to update the blog to post the last 4 chapters of the journey. Thanks for your patience!

Love,
Lau

sábado, 12 de enero de 2008

Año Nuevo... ¡vida nueva!

Pues sí, como dice el dicho... ¡año nuevo, vida nueva!

Sí, en menos de un mes estaremos viviendo en una nueva casa (¡yeeeeeey!), pero ha habido otro cambio radical... y es que como regalo de Reyes (sí, autoregalo, qué pasa, ^_^) decidí... ¡dejar el trabajo! (¡un 'yeeeeeeeey' todavía más grande, jejejeje!).

Y es que este nuevo trabajo ha sido una auténtica decepción. Intenté ser positiva al principio, pero a las pocas semanas me dí cuenta de que aquello no era lo que yo había esperado... ¡ni de coña! Seguí intentando ser optimista y positiva, aunque Luis sabe lo mal que lo pasé (tuvo que aguantar mi estrés y mi mal rollo, el pobre, viniéndome a buscar al curro para animarme casi todos los días) y sinceramente, la cosa iba de mal en peor y no había posibilidad de mejora. El trabajo era rutinario y mecánico (un robot lo haría mejor, porque no había que pensar nada), pero eso al fin y al cabo se puede aguantar (al final trabajamos para pagar el alquiler...). El problema de este trabajo no sólo era ése, sino que era extremadamente estresante: no daba abasto y no podía darlo (dos manos y un ordenador a tres por hora, no había más). Los clientes son todos exigentes, naturalmente, y cuando tienes que procesarlo todo en un ordenador que va a tres por hora y se te va acumulando todo, pues sinceramente, no se puede. Y los que me conocéis sabéis que me implico mucho, que quiero que las cosas salgan bien, y claro, los nervios me han comido estos meses. Total, que además de estar increíblemente aburrida en el curro estaba increíblemente estresada. Es dificil de explicar y quizá no lo entendáis, pero la sensación de agobio y ansiedad había llegado a un extremo difícil de controlar (no poder dormir por las noches, muchos nervios al ir a currar, etc.).

Así que al final he decidio darme un buen regalo de Reyes y después de tres meses de 'sufrimiento', dejarlo definitivamente, mi cuerpo y mi mente lo necesitaban y me lo agradecerán. Y ahora... ¡a buscar curro! He tenido un par de entrevistas y una de ellas me pareció bastante interesante, así que a ver si hay suerte y encuentro algo rápido... ¡y que no me produzca una úlcera de estómago en el futuro! :D

Ya os iré contando. Muchas gracias a todos los que me habéis dado ánimos estos días... ahora ya vuelvo a estar tranquila y a sonreír... ¡ya tocaba!

Un beso,
Lau
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You may remember a few months ago I told you I was offered a position as Project Manager in a translation agency. Well, after three months of real hell, I've given myself a Xmas prezzie and quit the job! It was definitely too stressing, made me suffer too much and at the end of the day, I realised there's really no point. So I'm a happy bunny now! Job-hunting, but definitely happier!

Love,
Lau

Nuevas fotos en MyMultiply

¡Hola a todos!

Tan sólo deciros que he puesto dos carpetas nuevas de fotos en mi página web de MyMultiply.

El día 30 de diciembre, nos juntamos un montón de peña en el centro de Madrid con cámaras y trípodes para fotografiar las luces de Navidad. Yo no utilicé trípode (lo tenía Luis y era un rollo estar quitando su cámara y poniendo la mía y ajustando el trípode y demás), así que no tengo fotos espectaculares, pero bueno, algo es algo. Las fotos del "Photowalk" las tenéis aquí.

Puerta de Alcalá

El día 5 de enero fuimos a ver la cabalgata de Reyes en Igualada. La cabalgata en sí es más bien sosa, no tiene nada, pero lo especial de Igualada son los patges, jóvenes que se disfrazan y van casa por casa con los regalos... ¡es muy bonito! Podéis ver una mini-selección de fotos aquí.

Photobucket

Besos,
Lau
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I've added a couple of photo albums in my MyMultiply site. Check them out!