sábado, 23 de enero de 2010

Semana a semana

Hoy Eric cumple oficialmente un mes... ¡es su primer cumplemes!

¡Cumplemeeeees feliiiiz, cumplemeeeees feliiiiiiz, te deseamos Eric, cumplemeeeees feliz!

Y yo digo, ¿ya ha pasado un mes? ¿Yaaaaaaaa? ¡No puede ser! ¿De verdad? ¿Un mes? ¿Con todos sus días y noches?

Pues sí, el calendario me indica que hoy es 23 de enero y que hoy hace un mes que Eric decidió que ya estaba cansado de estar en mi barrigota y que quería salir... ¡y qué bien lo hemos pasado este mes! Es duro, no voy a negarlo, hay sueño, cansancio, dudas, pero merece la pena cuando le ves la carita, cuando te clava la mirada, cuando sonríe, cuando se come el babero y llora porque tiene hambre, cuando le entra hipo, cuando llora desatado en plena noche pidiendo su bibe, cuando duerme plácidamente, cuando se mueve en sueños... en fin, en todos y cada uno de los momentos de su vida, de su cortita vida de 1 mes.

Y semana a semana en su blog, Eric va repasando su día a día y por si no lo habéis visto, os dejo aquí los enlaces de la primera semana, la segunda semana, la tercera semana y la cuarta semana, así podréis ir viendo cómo va cambiando nuestro muñequito.

Besotes,
Lau

pd. Y el post del blog del Minibicho, aquí.

miércoles, 20 de enero de 2010

Sueño

Antes de tener a Eric teníamos muchos dudas, muchas cosas que nos preocupaban, que nos daban cierto respeto, etc... A mí, personalmente, una cosa que me preocupaba mucho era la falta de sueño. Lo sé, no es muy 'importante', que digamos, pero a mí me gusta mucho dormir y pensaba que la falta de sueño iba a poder conmigo y eso me preocupaba muchísimo, ^_^.

Casi un mes después del nacimiento de Eric he de decir que la falta de sueño duele, sí, pero se aguanta. No sé cómo aguanto, cómo resisto, jajajaja, ¡pero lo hago! Durante la semana, soy yo la que me encargo de las tomas nocturnas, porque yo estoy de baja y Luis en cambio trabaja (sería estúpido que pasáramos los dos sueño, no?). La teoría es que al estar yo en casa puedo dormir un poco más durante el día, pero quedaros con la palabra clave "teoría", porque en la práctica creo que puedo contar con los dedos de una mano los días que me he echado un ratejo a dormir durante el día... ¡es que hay mucho que hacer! ¡Y mucho que quiero hacer también!

En fin, Eric todavía pide comida cada tres horas y entre que preparo el bibe, se lo doy, le saco los gases, le cambio, me aseguro de que se duerme sin problemas, limpio el bibe y lo dejo todo preparado para la siguiente toma pasan unos 40 minutos (si el peque tiene una buena noche, si tiene gases o se encuentra mal, quién sabe...). Es decir, me quedan un poco más de dos horas para dormir hasta la siguiente toma. Y si tenemos en cuenta que a veces el peque comienza a quejarse y hacer ruidicillos un cuarto de hora antes de su toma, pues las dos horas se ven acortadas todavía más. Y así toda la noche, con lo que dormir, lo que se dice dormir, duermo poco, pero he aprendido que lo que duermo lo duermo más profundamente y supongo que me da más energía, no sé, porque aquí estoy... podría estar echándome una siesta al lado de Eric (que duerme en su cunita mientras toma el sol ahora mismo y está para comérselo!!!!), pero no, estoy dedicando este rato a dejar cosas suyas listas (limpiar ropita, ordenar compras, etc.) y hacer cosas mías (ordenar fotos, escribir en los blogs). Y es que cuando la gente me dice que duerma durante el día, yo siempre les contesto que no quiero pasarme el día durmiendo, porque si lo hiciera al final los días y las noches y los días y las noches y los días y las noches serían tan aburridos y repetitivos...

Noto en cansancio y noto el sueño, no os voy a engañar, pero de alguna manera sobrenatural, aguanto todos los días. No sé cómo lo hago, probablemente es una de estas cosas que "despiertan" cuando eres madre... como lo de despertarme a la mínima que Eric hace un ruidicito en su cuna...¡ y yo que era de dormir como un tronco y que ni una bomba podía despertarme! Cómo te cambia la maternidad, ¡en lo grande... y en lo pequeño!

Besos algo somnolientos (que con este solecito la hora de la siesta se hace dura de aguantar, ^_^),
Lau

martes, 12 de enero de 2010

Contradicciones

Antes de quedarnos embarazados y hasta durante el embarazo nos preguntábamos si seríamos capaces de ser padres, si seríamos capaces de hacer todo lo que se supone que uno tiene que hacer, si seríamos capaces de saber todo lo que se supone que uno tiene que saber... Es decir, teníamos el miedo típico a no saber hacerlo o no saber hacerlo bien. Y por ello hicimos lo que muchos: buscar mucha información, leer muchos artículos y revistas, ir a un buen curso de preparación al parto... intentar "aprender" todo lo posible, vaya.

Ahora, 21 días después, nos damos cuenta de que ya puedes leer e informarte e intentar aprender que al final el lío lo tienes igual y tienes que hacer básicamente lo que te dicta tu instinto y tu corazón. ¿Que por qué digo esto? Por todas las contradicciones que nos hemos encontrado por el camino. Y no, no me refiero a contradicciones entre la vecina del cuarto y la panadera; no, me refiero a contradicciones entre distintos médicos y/o matronas. Es decir, ni la gente especializada en esto se pone de acuerdo en ciertas cosas... ¡esto es un lío! ¿Ejemplos? Ahí van unos cuantos:

1. A demanda vs. cada 3 horas: En el curso de preparación al parto, los médicos y matronas insistieron mucho en que la alimentación debía ser "a demanda", pero en la clínica se pusieron súper serios con que tenía que ser cada 3 horas, hasta si eso significaba despertar al peque haciéndole toda clase de perrerías.

2. Alcohol vs. no-alcohol: En el curso de preparación al parto, los médicos y matronas insistieron en que para limpiar el ombligo debíamos utilizar alcohol; en la clínica nos dijeron que eso era 'de antes' y que no hacía falta que pusiéramos nada. Seguimos el protocolo de la clínica y una semana después, al ir a revisión con la enfermera del centro de salud, nos dijo que no, no, que le teníamos que poner alcohol... pues vale.

3. Baño vs. no-baño: Los hay que dicen que no hay que bañar al peque hasta que no se haya caído el cordón del ombligo, pero en la clínica le venían a recoger todas las noches a las 22h para bañarle, o sea, que no seguían esa misma escuela...

4. Jabón vs. no-jabón: Los hay que dicen que el baño tiene que ser sólo con agua, que no se debe utilizar ningún producto porque los bebes "no están sucios" y no hay razón para utilizar jabón, mientras que otros te dicen que puedes utilizar algún jabón neutro y aprovechar para hacerle algún masajito, etc.

Y hay más que ya no recuerdo porque sinceramente, ya paso... al final, creo que cada uno hace un poco lo que le dicta el instinto y lo que le funciona en cada caso... y en esas estamos, practicando ^_^

Un besote,
Lau

miércoles, 6 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Ayer fue la noche de Reyes. Miles y miles de niños de todas las ciudades y pueblos salieron a la calle a ver las cabalgatas y después se fueron a dormir sin rechistar, esperando que los Reyes Magos pasaran por su casa y les dejaran los regalos que habían pedido en sus cartas. Y en Igualada todos los niños volvieron a casa rápido después de la cabalgata y esperaron a que los pajes llegaran a sus casas con los regalos, como manda la tradición. Laura conoce algunos pajes que año tras año dedican la noche a repartir los regalos por todas las casas de Igualada. Podéis ver algunas fotos de hace un par de años, aquí.

Patge repartiendo regalos

En casa, a pesar de la locura de las últimas dos semanas (locura = nacimiento de Eric, ^_^) también han pasado los Reyes. Primero hemos abierto los regalos que los Reyes dejaron en Igualada y que han llegado en paquete exprés: un pijamita para Eric, un cinturón para papá y unas zapatillas para mamá. Después mamá se ha sorprendido mucho cuando ha visto que los Reyes también habían venido directamente a casa a dejar un regalito para ella, ¡aunque este año no habíamos escrito la carta a los Reyes! Y es que papá y la tita habían escrito la carta por ella: un perfume de Kenzo llamado "Oriental Flower" que le encanta... ¡qué bien!

Y justo antes de que naciera Eric, llegaron a casa los Reyes Magos de los clicks de Playmobil y los colocamos en nuestro Belén, pero claro, con todo el lío no os los habíamos enseñado todavía!!!! Tenéis más fotos aquí.

El Belén completo

La verdad es que molan mucho!!!! Y hoy Luis los ha puesto adorando al niño Jesús, como manda la tradición, jajajaja.

¡Felices Reyes a todos!
L&L&E

lunes, 4 de enero de 2010

En català

Ya antes de quedarme embarazada, sabía que si algún día tenía hijos les iba a hablar en catalán. Y así lo estoy haciendo con Eric... y ahora ya no me sale hablarle en castellano... ¡y eso que el peque no tiene ni dos semanas de vida! Es un poco lo mismo que me pasa con mi familia. Siempre he hablado con ellos en catalán, así que se me hace muy raro hablarles en castellano... me suena "falso". Y curiosamente con Eric ya me pasa lo mismo, a pesar de que hace nada que le tenemos en nuestras vidas, pero como desde el día 0 le hablé en catalán ahora ya es natural seguir haciéndolo.

Yo soy catalana y me siento muy orgullosa de serlo. Vivir en otros países, conocer a gente de otras culturas y viajar mucho quizá haya influido en el hecho de que no soy una 'nacionalista acérrima', digamos, pero me siento muy orgullosa de mi lengua y mi cultura. Y quiero transmitírselo a mi hijo, quiero que cuando vea a su familia en Igualada pueda entenderles y hablarles en catalán y porque además si de pequeñito se acostumbra a escuchar y hablar dos idiomas distintos, ¡qué fácil le será de mayor aprender más! ;)

Así que cuando le hablo directamente a él lo hago siempre en catalán, desde el primer día, para que asocie "mamá = lengua 1" y "papá = lengua 2". Seguro que cuando empiece a hablar se hará un lío y mezclará ambos idiomas (que encima son parecidos, con lo que es fácil que esto suceda) y se inventará expresiones divertidas, pero con el tiempo y paciencia acabará hablando bien ambos idiomas y estará más preparado que otros niños para aprender un tercer idioma.

Ya os iremos contando qué tal va la experiencia, ;)

Besos,
L&L&E

domingo, 3 de enero de 2010

Del parto y la lactancia

Como todos sabéis, el 23 de diciembre nació nuestro príncipe Eric (*) y nuestra vida gira en torno a él, 24 horas al día. ¿Y sabéis qué? A pesar del cansancio y la falta de sueño, ¡ya no puedo imaginarme mi vida sin el peque! Ni puedo ni quiero, vaya. Es increíble cómo se puede llegar a querer a esa personita en tan poco tiempo, en tan pocos segundos... Fue verle "volar" por la sala de partos, acabado de nacer y saber que ése era mi hijo y sin saber exactamente cómo, quererle. Y quererle mucho.

En fin, que me pongo tontorrona. Al tema. Hoy quiero hablaros del parto y la lactancia. Como ya sabéis, no tuve un parto vaginal, sino que me hicieron cesárea y tampoco puedo dar el pecho a Eric, le damos el biberón. Ambas cosas parece que crean mucha controversia, sobre todo la segunda. Os explico. Siempre que digo que le damos el biberón, siempre hay alguien que pregunta con un tonillo algo 'acusatorio' "¿es que no le das el pecho? ¿por qué no le das el pecho?". Quizá no lo hagan con mala intención, pero sinceramente, cansa. No, no le doy el pecho y las razones son mías y sólo mías y no tengo que justificarme ante nadie ni sentirme inferior o peor madre por darle lactancia artificial a mi hijo. Vale, quizá son las hormonas hablando por mí, lo acepto, pero molesta muchísimo cuando absolutamente todo el mundo (excluyendo amigos y familiares, que quede claro... me refiero a gente desconocida) te lo pregunta con ese "tonillo" de superioridad. Pues no, no le doy el pecho a mi hijo y no porque no quiera, sino porque no puedo. Hace 9 años me operaron del pecho y en consecuencia no puedo dar de mamar. Es una razón médica y totalmente válida, pero sinceramente, no tengo por qué justificar mi decisión de darle lactancia artificial... si hubiese decidido dar biberón por otras razones, más personales, sería lo mismo. La decisión es de los padres y la presión que actualmente hay sobre las madres y la lactancia natural es brutal, ¡demasiado! Todos sabemos que la lactancia materna es muchísimo mejor, sí, pero cuando unos padres se deciden por la lactancia artificial sus razones tienen y lo han sopesado todo bien... ¡no les presionemos más!

Con la cesárea también hay opiniones de todo tipo, aunque en este caso son más las madres las que se presionan a sí mismas. Yo sabía que tenía todas las papeletas para la cesárea, pues Eric venía de nalgas y tanto la forma de mi útero, como su tamaño y la falta de líquido amniótico hacían casi imposible que se girara. Así que cuando entré en urgencias ginecológicas después de haber roto aguas, sabía que probablemente me harían una cesárea en unas horas... y así fue. Y sí, la cesárea no es ideal, desde luego, pero supongo que todo depende de cómo se lo tome cada uno. Estás sola en la sala de partos, echas en falta a tu pareja a tu lado (y sinceramente, te sientes muy sola... aunque en mi caso el personal de la clínica me ayudó muchísimo, hablando conmigo todo el rato, bromeando, etc.), no 'sientes' a tu hijo ni le ves nacer y apenas le ves unos segundos volando encima tuyo, no ves nada más, no eres "partícipe" de nada (¡ni casi un mero espectador! Pues básicamente no ves nada). Sí, es un rollo, porque además cuando pasan unas horas, tienes 14 grapas que hacen que te duela todo y no puedas hacer demasiado... a pesar de querer, porque tu hijo recién nacido está ahí. Desde luego, no es ideal, es una operación en toda regla, pero yo creo que es importante tomárselo lo mejor posible. En mi caso, estuve bromeando y siguiendo el juego de todos los médicos y matronas que pululaban por ahí, intenté escuchar todo lo que sucedía a mi alrededor (nunca olvidaré cuando uno de los ginecólogos dijo "a la de tres" y luego contaron 'un, dos, tres' y sacaron a Eric), intenté concentrarme en la presión que sentía en mi vientre e imaginarme qué estaban haciendo (no sientes dolor, pero sí sientes que te apretujan y te tocan por ahí) e intenté disfrutar de la imagen de ver a mi hijo volando encima mío acabado de nacer y tenerlo al lado mío, gracias a la matrona Dory, que me lo acercó y pacientemente dejó que hablara con él 2 minutos, aunque no podía ni abrazarle, ni tocarle ni nada (porque tenía vías en un lado y me miraban la tensión en el otro brazo). Y cuando se llevaron a Eric con papá, me concentré en recordar cada minuto de lo que había sucedido para que no se me olvidara jamás. Y en poco rato me llevaron a la habitación y pude reunirme con mis dos hombretones y besarles a los dos... y me quedo con eso. Sí, no podía moverme y pasé toda la noche sin poder moverme, pero a la mañana siguiente pedí que me quitaran la sonda, puse todo mi empeño en levantarme (¡y mira que me dolían las grapas cantidad! ¡Me dolía todo, de hecho!) y estuve todo el día levantada por la habitación, porque quería estar bien para abrazar a mi hijo y a mi marido y disfrutar con ellos al máximo. Y así lo hice cada día, obligándome a ver el lado bueno de las cosas y olvidar el dolor. Y quizá por eso me dieron el alta a los 3 días y no a los 5 como suele ser normal con las cesáreas... pero es que me moría de ganas de irme a casita con mis hombretones! :))))

No puedo comparar la experiencia con un parto vaginal, porque no lo he tenido, pero puedo imaginarlo y las diferencias son muchas. Y tengo dos opciones: o llorar por no haber tenido la oportunidad de disfrutar del parto vaginal o intentar recordar todo lo que sucedió durante mi cesárea. Y he escogido la segunda opción, ^_^.

Un beso,
Lau

(*) A nuestro príncipe Eric le llamamos mucho "Mr. President" y a Luis le gusta decir cuando salimos con el cochecito que utiliza el 'Ground Force One', ^_^. Sips, tamos locos, pero es lo que tiene ver la serie "El ala oeste de la Casa Blanca" y que Eric sea el más importante de la casa, el que manda, vaya :)))